sábado, 31 de marzo de 2012

Seis características de las Sagradas Escrituras que demuestran su exclusiva inspiración divina


Les quiero compartir este artículo acerca de la originalidad de la Biblia. Fue escrito por un gran teólogo: John Charles Ryle (10 May 1816 - 10 June 1900)

Seis características de las Sagradas Escrituras que demuestran su exclusiva inspiración divina


Una vaga creencia en general de que la Biblia es un Libro inspirado es frecuente entre los cristianos. Muchos, sin dudas, no podrían explicar qué quiere decir, pero ya fuere que los hombres lo serán o no, su creencia está bien fundamentada. Descansa sobre una colección de hechos que ningún hombre inteligente, educado y de mente franca puede negar.


I- Hay una extraordinaria profundidad, plenitud y riqueza en los contenidos de la Biblia, que es sobrenatural y supera al hombre.

Hay un profundo abismo entre ella y cualquier otro libro que se haya escrito nunca. Arroja más luz sobre una basta cantidad de temas de la mayor importancia que todos los demás libros del mundo en conjunto. Con audacia aborda asuntos que están más allá del alcance del hombre, cuando se lo deja por si solo. Trata de cosas que son misteriosas e invisibles: el alma, el mundo por venir y la eternidad, profundidades que el hombre no puede imaginar. Todos los que han intentado escribir sobre estas cosas sin la luz de la Biblia han hecho poco más que mostrar que mostrar su propia ignorancia. Van a tientas como los ciegos; especulan, adivinan, en general hacen la oscuridad más visible, y nos ponen en una región de incertidumbre y dudas.
La Biblia sola nos da una explicación razonable del principio y el fin del mundo en que vivimos, un verdadero retrato del hombre, y solo perspectivas de Dios. La Biblia sola nos muestra un remedio razonable y satisfactorio para los deseos y necesidades espirituales de los moribundos, y satisface los anhelos de conciencia al revelar a un Salvador. La Biblia sola explica el estado de las cosas que vemos en el mundo a nuestro alrededor. Hay muchas cosas en la Biblia que el hombre natural no puede explicar. La Biblia puede decirle que el mundo está inmerso en la maldad, y que es vano buscar la perfección en el orden actual de las cosas. La Biblia le dirá que ni las leyes ni la educación pueden cambiar el corazón del hombre, que la naturaleza del hombre está caída, y que el mundo en que trabaja está lleno de pecado. La Biblia le dirá que viene un tiempo de perfecto conocimiento, perfecta justicia, perfecta felicidad y perfecta paz, pero la Biblia le dirá que a esté tiempo no lo traerá ningún poder sino el de Cristo en su regreso a la tierra.
Estas son cosas que los hombres no podrían encontrar en ningún lado excepto en las escrituras. Probablemente no tengamos la menor idea de cuan poco conoceríamos sobre estas cosas si no tuviéramos la Biblia. Apenas conocemos el valor del aire que respiramos, y del sol que nos alumbra, porque nunca hemos sabido lo que es carecer de ellos. No valoramos las verdades en las que hemos estado viviendo, porque no nos damos cuenta de la oscuridad de los hombres a quienes estas verdades no se les han revelado.

II- Otro hecho es que hay una extraordinaria unidad y armonía en los contenidos de la biblia, que es sobrenatural y supera al hombre.

Todos sabemos qué difícil es hacer que tres personas cualesquiera cuenten una historia en la cual no haya ciertas contradicciones y discrepancias. Pero eso no pasa con la Biblia. He aquí un extenso libro escrito por no menos de treinta personas diferentes. los redactores fueron hombres de todos los niveles y clases de la sociedad. Uno era legislador. Uno un rey guerrero. Uno un rey pacífico. Uno era un pastor, otro había sido publicano, otro médico, otro fariseo, dos eran pescadores. Vivieron a intervalos a lo largo de un periodo de 1,500 años, y muchos de ellos nunca se vieron cara a cara; y no obstante, hay una armonía perfecta entre estos escritores. El estilo y la caligrafía pueden variar, pero la mente que atraviesa su obra es siempre una y la misma. Todos cuentan la misma historia. Todos dan una versión del hombre, una versión de Dios, una versión de la vía de salvación, una versión del corazón del humano. Nunca se detecta una verdadera contradicción ni contraposición de opiniones.

III- Otro hecho es que hay una extraordinaria sabiduría, sublimidad y majestad en el estilo de la Biblia, que supera al hombre.

Aunque fuera extraño e improbable, los redactores de la Escritura produjeron un libro que incluso al día de hoy carecen por completo de rivales. Con todos nuestro promocionados logros eb ciencias y arte y aprendizaje, no podemos producir nada en la literatura que pueda compararse con la Biblia. Incluso en este mismo momento en este siglo, el Libro se destaca enteramente en soledad. Hay en él un espíritu, un estilo y un tono de pensamiento que lo separa de los demás escritos. no hay puntos débiles, defectos, ni imperfecciones. No existe la mezcla de enfermedad y debilidades que se encuentran en las obras de incluso los mejores cristianos. "Santo, Santo, Santo" parece estar escrito en cada una de las páginas. Hablar de comparar a la Biblia con otros así llamados "libros sagrados", como el Corán o el Libro del Mormón, es ciertamente absurdo. Sería lo mismo que comparar el sol con una lámpara, o el diamante Koh-i-noor con un pedazo de vidrio. Hablar de que la inspiración de la Biblia difiere solo en grado de escritos tales como de Homero, Shakespeare o Miltón es sencillamente iluso. Hay un abismo entre la Biblia y cualquier otro libro, que ningún hombre puede entender. Al pasar de la escritura a otras obras se está en una nueva atmósfera, y se siente como si se hubiera intercambiado oro por metal básico, y el cielo por la tierra.

IV- Otro hecho es que hay una extraordinaria precisión en los hechos y aseveraciones de la Biblia, que es sobrenatural y supera al hombre.

He aqui un libro que ha estado ante el mundo por más de 1,800 años, el periodo más atareado y cambiante que el mundo haya visto. Durante este lapso se han hecho los mayores descubrimientos en ciencias, y las mayores modificaciones en los usos y las costumbres de nuestra sociedad humana. Difícilmente haya una cosa en la que no se hayan descubierto fallas y puntos débiles, y difícilmente exista una institución que no haya atravesado un proceso de reformas, enmiendas y cambios. Pero en todo este tiempo los hombres jamás han descubierto un punto débil o un defecto en la biblia. Los infieles la han asaltado en vano. Allí se yergue: perfecta, fresca y completa, como lo hizo al ser escrita muchos siglos atrás. Las marchas del intelecto nunca la superan. La sabiduría de los eruditos nunca llega más allá. La ciencia de los filósofos nunca demuestra que la Biblia está equivocada. Los descubrimientos de los viajeros nunca la condenan por errores.
¿Se ponen al descubierto las islas del Pacífico? No se encuentra nada que contradiga en el menor grado a la versión de la Biblia sobre el corazón humano. ¿Se saquean y exploran las ruinas de Ninive y Egipto? No se encuentra nada que subvierta ni un ápice de las aseveraciones históricas de la biblia. ¿Como explicamos este hecho, el que un libro tan voluminoso, que maneja tan vasta variedad de temas, pueda estar libre de errores? Solo hay una explicación a este hecho: La Biblia fue escrita por inspiración de Dios.

V- Es otro hecho que en la Biblia hay una extraordinaria adecuación a los deseos espirituales de toda la humanidad.

Satisface exactamente el corazón del hombre de toda posición o clase, de cada país y clima, de cada edad y etapa de la vida. Es el único libro existente que nunca resulta fuera de lugar ni anticuado. Otros libros después de un tiempo se tornan obsoletos y pasados de moda. La Biblia nunca lo hace. Otros libros se adecuan a un país o pueblo, y no a otros, pero la Biblia sirve a todos. Es el libro del pobre y del carente de educación, no menos del rico y del filósofo, e igualmente valorado por los conversos de todas partes del mundo.
Más aún, es el único Libro que siempre luce fresco, rozagante y nuevo. Durante muchos siglos millones de cristianos individuales lo han estudiado y han orado con él, miles de ministros lo han interpretado, lo han explicado y han predicado sobre él. "Padres" , "académicos" , reformistas, puritanos y teólogos modernos han cavado incesantemente en las minas de las sagradas escrituras, y nunca las han agotado. Es una fuente que nunca se seca, un campo que nunca está yermo. Satisface los corazones, las mentes y las conciencias de los cristianos en el presente siglo tan plenamente como a los de los griegos y romanos cuando se completó por primera vez. Es todavía el primer libro que se ajusta a la mente de un niño cuando empieza a aprender las cosas de Dios, y el último al que el anciano recurre al abandonar el mundo. En pocas palabras, se adapta a todas las edades, jerarquías, climas, mentes y condiciones. Es el único libro que se adecua al mundo.

VI- Por último, pero no por ello menos importante, es un gran hecho que la Biblia ha tenido el más extraordinario efecto en la condición de aquellas naciones en las que se la ha conocido, se la ha enseñado y se la ha leído.

¿Cuáles son las iglesias y organismos religiosos en la tierra que están produciendo los mayores resultados, difundiendo la luz y despejando la oscuridad? Los que toman mucho de la Biblia, la enseñan y predican que es la Palabra de Dios. El romanista, el neólogo, el sociniano, el déista, el escéptico, o los amigos de la mera enseñanza secular, no pueden mostrarnos vidas espiritualmente renovadas en todo el mundo como fruto de sus principios. Sólo podemos hacer eso quienes honramos la Biblia y la reverenciamos como la Palabra de Dios. Que también se recuerde ese hecho. El que niega la inspiración de la Biblia, que explique ese hacho si puede.
Pongo estos seis hechos sobre la Biblia ante mis lectores, y les pido que los consideren bien. Sobre cualquier otro principio además del de sobrenatural e inspiración divina, estos seis hecho me parecen inexplicables. Los hombre que escribieron la Biblia han dado al mundo un volumen que por su profundidad, unidad, sublimidad, exactitud, adecuación a los deseos del hombre, y de influir a sus lectores, es perfectamente incomparable. ¿Como se puede explicar esto? Solo hay una respuesta: los redactores de la Biblia tuvieron ayuda y calificación divinas para el trabajo que hicieron. El Libro que nos entregaron fue escrito por inspiración de Dios.

1 comentario:

Anónimo dijo...

En realidad esto es una herramienta conmovedora, cómo fundamento de como ahora tenemos las Sagradas Escrituras.