domingo, 15 de julio de 2012

Entrenando a los aguiluchos

Para las águilas la enseñanza de volar es un poco traumática. La madre águila lleva a su aguilucho y lo eleva sobre si misma hasta cerca de tres kilómetros de altura. Desde ahí la mama águila deja caer al polluelo en caída libre.
El pobre polluelo cae chillando, temblando viendo como la muerte se aproxima a la misma velocidad que se aproxima el suelo.
La mama águila retrae sus alas y se lanza detrás del aguilucho hasta alcanzarlo y en el momento que lo tiene sobre ella extiende sus alas para elevarse con su aguilucho nuevamente a las alturas.
Esta rutina se repite una y otra vez hasta que su cría logra aprender a volar por su cuenta. ¿Pueden imaginarse los pensamientos del aguilucho en el momento de ir cayendo? mi mama no me quiere, y ¿Por que me ha dejado pasar por esta experiencia horrible?

En cierta forma el trato de Dios es como el el del águila con su polluelo. En el libro de Deuteronomio capítulo 32:11 encontramos el siguiente versículo:

"Como el águila que excita su nidada, 
 Revolotea sobre sus pollos, 
 Extiende sus alas, los toma, 
 Los lleva sobre sus plumas" 

Viendo esta figura que Dios ocupa para ilustrar su trato para con su pueblo y para con sus hijos, podemos identificarnos con el aguilucho.
¿Cuantas veces hemos hecho la pregunta: Por que Dios permite que pase esto? ¿Acaso Dios no soy tu hijo para que me trates así? ¿Por que Dios te tardas tanto en rescatarme de esta situación?
En la Biblia encontramos que Dios no está preocupado por el paso del tiempo.Veamos algunos ejemplos:
- Dios llamó a Noe para armar un arca cuya construcción tardó cien años.
- La promesa de un hijo para Abraham tardó veinticinco años hasta que nació Isaac.
- Dios esperó mas de Cuatrocientos años para traer de regreso a su pueblo Israel de Egipto.
La verdad es que Dios no está preocupado por el paso del tiempo, en realidad él no tiene tiempo. La Biblia dice: mil años es como un día.

Sin embargo usted y yo tratamos de apurar a Dios con largas oraciones, ayunos. Creemos que de esa forma podemos doblarle el brazo a Dios. Que equivocamos estamos. Dios va a obrar en el momento preciso. Mientras tanto tengo que hacer lo que más cuesta: ESPERAR.
Es difícil espera la respuesta de Dios cuando se tiene un hijo enfermo, cuando vemos que las deudas se incrementan y no hay salida. Es difícil esperar a Dios cuando pasa el tiempo y el trabajo que le estamos pidiendo no llega. Es difícil esperar a Dios cuando como pastores estamos viendo que los hermanos de la congregación no hacen caso al consejo bíblico y amoroso. cuando trabajamos y no vemos que nuestras iglesias crezcan.
Déjame recordarte algo, Dios está al tanto de nuestras situaciones, el está supervisando nuestra caída y en el momento oportuno él va a rescatarnos.
David llegó a sentirse igual, el escribió en el salmo 42:11


"¿Por qué te abates, oh alma mía, 
 Y por qué te turbas dentro de mí? 
 Espera en Dios; porque aún he de alabarle, 
 Salvación mía y Dios mío."

Espera en Dios y por ahora alábale por que él viene a rescatarte, tarde o temprano lo hará. Ten fe

martes, 10 de julio de 2012

El Faro de alejandría


El faro de Ale

jandría fue una las maravillas del mundo antiguo. Era una innovación tecnológica en ese tiempo, su luz era proyectada en el mar Mediterráneo gracias a un enorme espejo que hacia que su luz brillara hasta casi cincuenta kilómetros mar adentro. Fue por muchos años el edificio mas alto en todo el mundo.
Según la historia el rey Ptolomeo II fue el que solicitó la construcción de este faro para facilitar la navegación y el comercio del resto del mundo con Egipto.
La construcción fue llevada a cabo por Sóstrato de Cnido. 
Cuenta la historia que Sóstrato se presentó delante del rey Ptolomeo para solicitar que su nombre fuera inscrito en la base del faro. Ptolomeo que no era ningún tonto no quiso compartir la gloria de tan majestuosa obra con su constructor y ordenó que su nombre fuera colocado en la base del faro como el constructor de la obra, de esa forma su nombre sería immortalizado en la historia. 
Sóstrato estaba desilusionado, él había hecho todo el trabajo para que otro venga a llevarse todo el crédito del trabajo; pero Sóstrato tenía un plan. Colocó una gran cortina para cubrir la base del faro y en los bloques puso la siguiente inscripción: CONSTRUIDO POR SOSTRATO HIJO DE DEXIFANES DE NIDOS, EN BENEFICIO DE LOS MARINEROS Y EN HONOR A SUS SALVADORES DIOSES. sobre esta inscripción Sóstrato colocó una masía  de baja calidad sobre la cual escribió el texto que Ptolomeo deseaba.
Con las inclemencias del tiempo la masía de mala calidad se fue cayendo, el verdadero nombre del constructor del faro salió a luz. 

En cierta forma la Iglesia se parece a esta historia. Cristo es el verdadero constructor de la iglesia, él la compró con su sangre, él la equipa con dones espirituales, él es la cabeza de la iglesia y el apóstol Pablo dice que Cristo es el fundamento de la iglesia.
Sin embargo cada vez es más frecuente el ver a pastores y lideres tomando el papel preponderante en sus congregaciones como que si ellos fueran los verdaderos constructores de tan gloriosa obra reclamando la gloria para las futuras generaciones y son recordados y venerados en cada aniversario de la iglesia.
Mis amados hermanos y pastores. No debemos olvidar quien es el que cuida a la iglesia y la sustenta, solo hemos sido llamados a cuidar de la iglesia no a adueñarnos de ella, tengamos la madurez de reconocer que llegará el tiempo para pasar el relevo a las siguientes generaciones y Dios ocupara a las nuevas generaciones para llevar acabo sus propósitos.

Adaptado del libro Cartas a los pastores de Ron Walters


jueves, 5 de abril de 2012

Razón y origen de la doctrina arminiana dentro de los Bautistas


Me he encontrado en las iglesias bautistas que hay iglesias que 

son calvinistas,y otras que son arminianos. Quiero exponer dos puntos 

Que en realidad fueron dos preguntas que se me vinieron en mente

La primera es: ¿Cuando comenzó esta división? y la segunda ¿Que 

factores fomentan esta división?


I-¿Cuando comenzó esta división? 

Después de la reforma la doctrina calvinista era la doctrina aceptada por 

las iglesias. Por eso se conoce como la fe reformada (La fe reformada en 

el mundo moderno, F. E. Hamilton.


En Zurich surge un grupo de creyentes que se oponen al bautismo de niños que 

se conocen como los anabaptistas. Conrad Grebel fue de los primeros, discípulo 

de Zwinglio pero lo expulsan de la ciudad de Zurich al disentir con su 

maestro en el punto del bautismo de infantes. De este movimiento surge tres 

ramas, la pacifista representada por Grebel. La extremista representada por 

Munster y la unitaria expuesta por Miguel de Servet.

Su doctrina era Bíblica, eran muy celosos de la palabra de Dios pero 

fueron influenciados por la doctrina arminiana. Fue de la primera rama 

la que se difunde por europa. Este grupo sufrió la persecución de 

reformadores y católicos, debido esta persecución es que varios 

anabaptistas huyen a Inglaterra a principios del siglo XVII donde se unen 

a las iglesias bautistas. Debido a esta fusión estas doctrinas se incorporan 

a un grupo de bautistas en Inglaterra, es por esto que John Bunyan era 

arminiano y Spurgeon era calvinista y los dos fueron pastores Bautistas.


II- Factores que fomentan esta división.


El primer factor que quiero señalas el el orgánico. Como iglesias 

bautistas somos congregacionales. Pablo Porter en su libro "Los bautistas 

su estructura y sus relaciones" comenta que las decisiones que la iglesia 

toma, tiene que ser hechas democráticamente. En este asunto en temas 

controvertidos como la predestinación algunas iglesias en asamblea 

general decidieron tener una doctrina arminiana, muchas veces movida 

por el pastor de turno como el caso del la primera de San Miguel bajo el 

pastorado de Don Carlos y despues calvinista con el hermano Manga (no 

estoy seguro de como escribir el apellido de este misionero brasileño).

El segundo es el de madurez. La muchos de nuestros miembros no 

tienen madurez espiritual, esto creo yo es una herencia de los misioneros 

que tenían la idea de que la gente madura solo con asistir al culto y el 

tema de discipulado quedó en segundo término. Como prueba de esto 

pregúntense ¿Conozco a algún pastor que fue discipulado por algún 

misionero?


Debido a esta debilidad las iglesias no pueden tomar sabias decisiones 

por falta de madurez espiritual.

Último factor es el de indecisión, que surge de nuestras publicaciones. 

En el libro Fundamento y practica de fe y mensaje Bautista pagina 41 y 

42 escrito por Rubén Zorzoli habla y define lo que es la predestinación, 

pero al tocar el tema del libre albedrío coloca la salvación bajo la decisión 

del hombre. Si bien es cierto que los calvinistas aceptamos el libre 

albedrío la diferencia radica en el grado de participación del hombre. 

Esto merece ser discutido mas adelante.


El reto para las congregaciones bautista es de colocar nuevamente a la 

gran comisión como la razón de ser de nuestras congregaciones. Id por 

todo el mundo y hacer DISCÍPULOS. Esta es la forma en que nuestras 

congregaciones crecerán espiritualmente y sabrán detectar la verdad en 

las doctrinas.

sábado, 31 de marzo de 2012

Seis características de las Sagradas Escrituras que demuestran su exclusiva inspiración divina


Les quiero compartir este artículo acerca de la originalidad de la Biblia. Fue escrito por un gran teólogo: John Charles Ryle (10 May 1816 - 10 June 1900)

Seis características de las Sagradas Escrituras que demuestran su exclusiva inspiración divina


Una vaga creencia en general de que la Biblia es un Libro inspirado es frecuente entre los cristianos. Muchos, sin dudas, no podrían explicar qué quiere decir, pero ya fuere que los hombres lo serán o no, su creencia está bien fundamentada. Descansa sobre una colección de hechos que ningún hombre inteligente, educado y de mente franca puede negar.


I- Hay una extraordinaria profundidad, plenitud y riqueza en los contenidos de la Biblia, que es sobrenatural y supera al hombre.

Hay un profundo abismo entre ella y cualquier otro libro que se haya escrito nunca. Arroja más luz sobre una basta cantidad de temas de la mayor importancia que todos los demás libros del mundo en conjunto. Con audacia aborda asuntos que están más allá del alcance del hombre, cuando se lo deja por si solo. Trata de cosas que son misteriosas e invisibles: el alma, el mundo por venir y la eternidad, profundidades que el hombre no puede imaginar. Todos los que han intentado escribir sobre estas cosas sin la luz de la Biblia han hecho poco más que mostrar que mostrar su propia ignorancia. Van a tientas como los ciegos; especulan, adivinan, en general hacen la oscuridad más visible, y nos ponen en una región de incertidumbre y dudas.
La Biblia sola nos da una explicación razonable del principio y el fin del mundo en que vivimos, un verdadero retrato del hombre, y solo perspectivas de Dios. La Biblia sola nos muestra un remedio razonable y satisfactorio para los deseos y necesidades espirituales de los moribundos, y satisface los anhelos de conciencia al revelar a un Salvador. La Biblia sola explica el estado de las cosas que vemos en el mundo a nuestro alrededor. Hay muchas cosas en la Biblia que el hombre natural no puede explicar. La Biblia puede decirle que el mundo está inmerso en la maldad, y que es vano buscar la perfección en el orden actual de las cosas. La Biblia le dirá que ni las leyes ni la educación pueden cambiar el corazón del hombre, que la naturaleza del hombre está caída, y que el mundo en que trabaja está lleno de pecado. La Biblia le dirá que viene un tiempo de perfecto conocimiento, perfecta justicia, perfecta felicidad y perfecta paz, pero la Biblia le dirá que a esté tiempo no lo traerá ningún poder sino el de Cristo en su regreso a la tierra.
Estas son cosas que los hombres no podrían encontrar en ningún lado excepto en las escrituras. Probablemente no tengamos la menor idea de cuan poco conoceríamos sobre estas cosas si no tuviéramos la Biblia. Apenas conocemos el valor del aire que respiramos, y del sol que nos alumbra, porque nunca hemos sabido lo que es carecer de ellos. No valoramos las verdades en las que hemos estado viviendo, porque no nos damos cuenta de la oscuridad de los hombres a quienes estas verdades no se les han revelado.

II- Otro hecho es que hay una extraordinaria unidad y armonía en los contenidos de la biblia, que es sobrenatural y supera al hombre.

Todos sabemos qué difícil es hacer que tres personas cualesquiera cuenten una historia en la cual no haya ciertas contradicciones y discrepancias. Pero eso no pasa con la Biblia. He aquí un extenso libro escrito por no menos de treinta personas diferentes. los redactores fueron hombres de todos los niveles y clases de la sociedad. Uno era legislador. Uno un rey guerrero. Uno un rey pacífico. Uno era un pastor, otro había sido publicano, otro médico, otro fariseo, dos eran pescadores. Vivieron a intervalos a lo largo de un periodo de 1,500 años, y muchos de ellos nunca se vieron cara a cara; y no obstante, hay una armonía perfecta entre estos escritores. El estilo y la caligrafía pueden variar, pero la mente que atraviesa su obra es siempre una y la misma. Todos cuentan la misma historia. Todos dan una versión del hombre, una versión de Dios, una versión de la vía de salvación, una versión del corazón del humano. Nunca se detecta una verdadera contradicción ni contraposición de opiniones.

III- Otro hecho es que hay una extraordinaria sabiduría, sublimidad y majestad en el estilo de la Biblia, que supera al hombre.

Aunque fuera extraño e improbable, los redactores de la Escritura produjeron un libro que incluso al día de hoy carecen por completo de rivales. Con todos nuestro promocionados logros eb ciencias y arte y aprendizaje, no podemos producir nada en la literatura que pueda compararse con la Biblia. Incluso en este mismo momento en este siglo, el Libro se destaca enteramente en soledad. Hay en él un espíritu, un estilo y un tono de pensamiento que lo separa de los demás escritos. no hay puntos débiles, defectos, ni imperfecciones. No existe la mezcla de enfermedad y debilidades que se encuentran en las obras de incluso los mejores cristianos. "Santo, Santo, Santo" parece estar escrito en cada una de las páginas. Hablar de comparar a la Biblia con otros así llamados "libros sagrados", como el Corán o el Libro del Mormón, es ciertamente absurdo. Sería lo mismo que comparar el sol con una lámpara, o el diamante Koh-i-noor con un pedazo de vidrio. Hablar de que la inspiración de la Biblia difiere solo en grado de escritos tales como de Homero, Shakespeare o Miltón es sencillamente iluso. Hay un abismo entre la Biblia y cualquier otro libro, que ningún hombre puede entender. Al pasar de la escritura a otras obras se está en una nueva atmósfera, y se siente como si se hubiera intercambiado oro por metal básico, y el cielo por la tierra.

IV- Otro hecho es que hay una extraordinaria precisión en los hechos y aseveraciones de la Biblia, que es sobrenatural y supera al hombre.

He aqui un libro que ha estado ante el mundo por más de 1,800 años, el periodo más atareado y cambiante que el mundo haya visto. Durante este lapso se han hecho los mayores descubrimientos en ciencias, y las mayores modificaciones en los usos y las costumbres de nuestra sociedad humana. Difícilmente haya una cosa en la que no se hayan descubierto fallas y puntos débiles, y difícilmente exista una institución que no haya atravesado un proceso de reformas, enmiendas y cambios. Pero en todo este tiempo los hombres jamás han descubierto un punto débil o un defecto en la biblia. Los infieles la han asaltado en vano. Allí se yergue: perfecta, fresca y completa, como lo hizo al ser escrita muchos siglos atrás. Las marchas del intelecto nunca la superan. La sabiduría de los eruditos nunca llega más allá. La ciencia de los filósofos nunca demuestra que la Biblia está equivocada. Los descubrimientos de los viajeros nunca la condenan por errores.
¿Se ponen al descubierto las islas del Pacífico? No se encuentra nada que contradiga en el menor grado a la versión de la Biblia sobre el corazón humano. ¿Se saquean y exploran las ruinas de Ninive y Egipto? No se encuentra nada que subvierta ni un ápice de las aseveraciones históricas de la biblia. ¿Como explicamos este hecho, el que un libro tan voluminoso, que maneja tan vasta variedad de temas, pueda estar libre de errores? Solo hay una explicación a este hecho: La Biblia fue escrita por inspiración de Dios.

V- Es otro hecho que en la Biblia hay una extraordinaria adecuación a los deseos espirituales de toda la humanidad.

Satisface exactamente el corazón del hombre de toda posición o clase, de cada país y clima, de cada edad y etapa de la vida. Es el único libro existente que nunca resulta fuera de lugar ni anticuado. Otros libros después de un tiempo se tornan obsoletos y pasados de moda. La Biblia nunca lo hace. Otros libros se adecuan a un país o pueblo, y no a otros, pero la Biblia sirve a todos. Es el libro del pobre y del carente de educación, no menos del rico y del filósofo, e igualmente valorado por los conversos de todas partes del mundo.
Más aún, es el único Libro que siempre luce fresco, rozagante y nuevo. Durante muchos siglos millones de cristianos individuales lo han estudiado y han orado con él, miles de ministros lo han interpretado, lo han explicado y han predicado sobre él. "Padres" , "académicos" , reformistas, puritanos y teólogos modernos han cavado incesantemente en las minas de las sagradas escrituras, y nunca las han agotado. Es una fuente que nunca se seca, un campo que nunca está yermo. Satisface los corazones, las mentes y las conciencias de los cristianos en el presente siglo tan plenamente como a los de los griegos y romanos cuando se completó por primera vez. Es todavía el primer libro que se ajusta a la mente de un niño cuando empieza a aprender las cosas de Dios, y el último al que el anciano recurre al abandonar el mundo. En pocas palabras, se adapta a todas las edades, jerarquías, climas, mentes y condiciones. Es el único libro que se adecua al mundo.

VI- Por último, pero no por ello menos importante, es un gran hecho que la Biblia ha tenido el más extraordinario efecto en la condición de aquellas naciones en las que se la ha conocido, se la ha enseñado y se la ha leído.

¿Cuáles son las iglesias y organismos religiosos en la tierra que están produciendo los mayores resultados, difundiendo la luz y despejando la oscuridad? Los que toman mucho de la Biblia, la enseñan y predican que es la Palabra de Dios. El romanista, el neólogo, el sociniano, el déista, el escéptico, o los amigos de la mera enseñanza secular, no pueden mostrarnos vidas espiritualmente renovadas en todo el mundo como fruto de sus principios. Sólo podemos hacer eso quienes honramos la Biblia y la reverenciamos como la Palabra de Dios. Que también se recuerde ese hecho. El que niega la inspiración de la Biblia, que explique ese hacho si puede.
Pongo estos seis hechos sobre la Biblia ante mis lectores, y les pido que los consideren bien. Sobre cualquier otro principio además del de sobrenatural e inspiración divina, estos seis hecho me parecen inexplicables. Los hombre que escribieron la Biblia han dado al mundo un volumen que por su profundidad, unidad, sublimidad, exactitud, adecuación a los deseos del hombre, y de influir a sus lectores, es perfectamente incomparable. ¿Como se puede explicar esto? Solo hay una respuesta: los redactores de la Biblia tuvieron ayuda y calificación divinas para el trabajo que hicieron. El Libro que nos entregaron fue escrito por inspiración de Dios.

jueves, 15 de marzo de 2012

Matar a Lutero


"Gran vergüenza y afrenta nuestra es que un solo Fraile (Martín Lutero), contra Dios, errando en su opinión contra toda la cristiandad, así del tiempo pasado de mil años ha, y más como del presente, nos quiera pervertir y hacer conocer, según su opinión, que toda la dicha cristiandad sería y habría estado todas horas en error. Por lo cual, yo estoy determinado de emplear mis reinos y señoríos, mis amigos, mi cuerpo, mi sangre, mi vida y mi alma"
Emperador Carlos V

"Ya que Dios nos ha dado el papado, gocémoslo"
Papa León X

"Temo más lo que está dentro de mí que lo que viene de fuera"
Martín Lutero

Al fin pude leer la novela histórica Matar a Lutero, escrita por Mario Escobar. El maneja muy bien la novela histórica.
El marco histórico es la reforma protestante de 1517, aun que la novela comienza un día después de la dieta de Worms, el 2 de mayo de 1521.
La trama de la novela es la persecución de Martín Lutero para matarlo. La novela presenta las aflicciones de este padre agustino y lo cerca que estubo de morir.
Me gusta como presenta las aflicciones de un hombre sin poder e influencia y como por sus convicciones y compromiso con la verdad se enfrenta a personas poderosas y a dos imperios a saber: El Político y el Religioso.
En la novela el autor usa el formato de un diario y comienza el día 2 de mayo de 1521 y termina el 12 de marzo de 1522.
La novela tiene de todo, aventura, peligros y romance. Se las recomiendo

miércoles, 14 de marzo de 2012

La protección de la Biblia


Un teniente de Pensilvania fue accidentalmente descubierto por el enemigo mientras llevaba a cabo una misión muy importante durante la segunda guerra mundial. Inmediatamente se puso en las manos de Dios, pero las únicas palabras que pudieron salir de su boca fueron "Señor, ahora te toca a ti". Antes de tener una oportunidad de defenderse, el enemigo disparó a quemarropa, alcanzándolo en el pecho y haciendo que cayera de espaldas. Pensado que había muerto, su compañero le quitó de las manos la carabina, la puso a la altura de la suya y comenzó a disparar con amabas armas. Cuando su amigo terminó no quedó ni un solo enemigo. Más adelante la hermana del teniente de Pensilvania recibió una carta relatando esta increíble historia. La fuerza de aquella bala en el pecho de su hermano solo lo había dejado aturdido. Sin pensarlo el se tocó la herida , pero lo que sintió fue su Biblia de bolsillo. Sacándola, encontró un feo agujero en la tapa. La Biblia que él llevaba había protegido su corazón. La bala había atravesado Génesis, Éxodo... y había seguido libro tras libro, deteniéndose en la mitad del Salmo 91, señalando como si fuera con un dedo el versículo 7: "Caerán a tu lado mil, y diez mil a tu diestra; mas a ti no llegará". El teniente exclamó: "No sabía que este versículo estuviera en la Biblia, pero, precioso Dios, gracias por ello."
Él ni siquiera sabía que este Salmo maravilloso hasta que el Señor se lo dio a conocer de forma sobre natural.

Y tu amigo ¿Conoces las maravillosas cosas que Dios tiene para ti en la Biblia? Es hora de aprender u conocer como es Dios.

Historia tomada de Selected speeches and Statements of General of the Army George C. Marshall.

domingo, 2 de octubre de 2011

Es Salve María; no Ave María

Una exelente meditación bíblica del Pastor Romeo Guevara que me parece pertinenete. Sacada de: http://enrique60.wordpress.com/2011/09/28/es-salve-maria-y-no-ave-maria-ii-parte/

Hoy he estado pensando en la forma en que las ideas bíblicas se degeneran y se convierten en doctrinas extrañas. Al leer en la narración del NT encontramos que la palabra que el ángel usa es “salve” María, pero en el catolicismo se le ha designado el término “ave” María. ¿Por qué ocurrió este cambio? El hecho es que ésta es la verdadera posición de María según está declarada y presentada por el ángel Gabriel. Este ángel había sido enviado del Cielo y había recibido instrucciones de Dios con respecto a lo que debía decir cuando llegara a saludar a María. Cuando Gabriel estuvo ante ella y la saludó, no le rindió adoración ni oró a ella: llegó a anunciarle un acontecimiento maravilloso, y la saludó de manera conveniente para los dos. El catolicismo ha cambiado esta simple salutación en «Ave María», un término que denota adoración y trasmite una súplica. Ellos usan esta salutación al acercarse a ella: «María, te adoramos; oramos a ti». Aunque bien podemos suponer que la salutación del ángel fue hecha con una extraña y afable dignidad, como convenía a aquel que estaba en la presencia de Dios, para traer un mensaje a la mujer a quien Dios había escogido para ser la madre de Jesús, no da ni siquiera ningún indicio de que el ángel la haya adorado o le haya hecho una petición para recibir algún favor de ella. Se nos dice que «todos los ángeles de Dios adoraron» al Cristo resucitado; pero en ninguna parte en las Escrituras se nos dice que ellos alguna vez le hayan ofrecido adoración o suplicación a ningún mortal, ya sea hombre o mujer. El significado de la palabra «Salve» («chairoo») es gozo. En la forma imperativa en que se usa aquí, significa «gozo a ti». No es una oración, sino una salutación gozosa que tiene en sí la sugestión de las buenas nuevas o de un deseo de gozo para aquel que recibe la salutación. Era una comunicación que producía gozo a María, y no una solicitud de favor de parte de ella. Es decir el ángel saluda a la virgen; no ora a ella como si fuera una diosa. Para nosotros el saludarla como el ángel lo hizo sería una crasa presunción; porque nosotros no somos como era ella, ni ella es ahora como era entonces. Si aquel que era un espíritu saludó a aquella que era carne y sangre aquí en la tierra, nosotros, que somos carne y sangre, no tenemos que saludar a aquella que es un espíritu que está en el Cielo. Si nosotros oráramos a María con la salutación del ángel, cometeríamos un insulto para la virgen, para el ángel y para la salutación. ¿Qué quiero compartir con este escrito? Bueno, deseo hablar sobre lo que la Biblia realmente menciona de María.
I-En primer lugar se habla de la CONDICIÓN MORTAL de María.
En ninguna de las referencias que se hacen a María en el Nuevo Testamento, hay algún pensamiento que exalte a María para convertirla en un objeto de adoración. Parecería que, previendo este movimiento del espíritu del anticristo, nuestro Señor ha hablado especialmente a ella y de ella en tal forma que muestre que aunque altamente honrada y grandemente amada como era con respecto a su relación con Dios y el hombre, ella no era más que cualquiera otra mujer salvada por la gracia, aunque escogida para el alto honor de ser la madre de Cristo. En el canto que elevó María en su visita a Elisabeth aparece como una devota y humilde adoradora, no como la «Reina del Cielo» demandando adoración de parte de los demás. Reconoce que ha sido grandemente exaltada, pero no a un lugar de adoración. María, el instrumento humano de Dios para la entrada de Jesús en la humanidad, ha sido víctima de las circunstancias que han obscurecido su carácter verdadero. Quizás la ignorancia, el prejuicio, la falta de conocimiento han jugado una parte en la obstrucción de la verdad. El odio hacia Jesús desató las más tremendas calumnias contra María; en el Talmud ha sido llamada la amante de Panthera, un soldado romano, y en el mismo libro a Jesús se le llama bastardo. Éste es el concepto más bajo que se ha tenido de María; pero no es difícil que algunas lenguas sueltas de Nazaret hicieran que ella sintiera la fuerza de esta calumnia cruel. Al principio José aparentemente tuvo este concepto de su prometida, cuando supo de su condición, «no queriendo exponerla a la ignominia pública, se propuso dejarla secretamente». Como tenía derecho a hacerlo. El pensó en estas cosas como necesarias, como cualquier hombre recto y justo lo habría hecho. Evidentemente, María no le había dicho a José como había llegado a estar en esta condición. Pero, aun así, ¿habría él creído si ella se lo hubiera dicho? No es difícil ver la perplejidad mental y la tensión que se posesionaron de José instantáneamente al descubrir que María, como él pensó, le había sido infiel. «José, hijo de David, no tengas recelo de recibir a María tu mujer; porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es. Y dará a luz un Hijo; y le llamarás Jesús; porque él salvará a su pueblo de sus pecados» (Mateo1:19– 21). De esta manera el ángel le habló a José, quien necesitaba mucho estas palabras de aliento. El relato de Mateo muestra que José cambió de opinión con respecto a María después del mensaje del ángel del Señor, cuando él creyó plenamente la palabra del ángel Entonces tomó a su mujer, se casó con ella antes del nacimiento de Jesús. De esta manera Mateo niega la calumnia judía en cuanto a María, y declara el nacimiento virginal de Jesús. José no tuvo más dudas en cuanto a la pureza y la rectitud de María. Por tanto este es el primer problema acerca del cual debemos decidir, a saber: la rectitud del carácter de María. Por otro lado la historia de Lucas referente al nacimiento de Jesús difiere grandemente en los pormenores de aquella que relata Mateo; pero está de acuerdo claramente en un punto referente al nacimiento virginal de Jesús y a la pureza consecuente del carácter de María. Aun más tarde, en el evangelio de Juan parece que tenemos un reflejo de la sospecha popular respecto del nacimiento de Jesús. En la fiesta de los tabernáculos los fariseos preguntaron burlonamente: « ¿Dónde está tu padre? «(Juan 8:19). Como si creyeran y aceptaran la idea común de que Jesús era el hijo de José. De modo que en Juan 8:41 ellos le espetan a Jesús las siguientes palabras: «Nosotros no somos hijos de fornicación», como queriendo decir que Jesús si era. Esta mancha podría referirse a la historia relatada en el Talmud o a la idea de que Jesús había sido engendrado por José antes de su matrimonio con María.
II-La segunda cosa que se menciona es la RELACIÓN ESPIRITUAL de María
La Experiencia que María tenía de Dios: no es frecuente el caso de que todo un sistema de religión esté basado en una palabra; pero, en este caso, la palabra es «María». María era judía, había adorado al distante Jehová en un templo; pero en este conocimiento ella no encontró consuelo, y en sus días de meditación no conoció a un Dios cercano ni amigable. Lucas relata la historia más completa de cómo María llegó a estar en posesión de Jesús. Lucas, con delicadeza y gracia, relata la historia de la entrevista del ángel Gabriel con María. Ella sabía, como lo sabían todas las doncellas judías, que un día el Mesías de la promesa alegraría el corazón de la madre escogida para esta elevada misión. Pero ella no se había apropiado este honor. La salutación del ángel fue tan extraña que María se quedó perpleja. El ángel la llamó «muy favorecida». Entonces el ángel, dándose cuenta de que María estaba perpleja, levantó el velo de ansiedad, diciéndole: « ¡No temas, María, porque has hallado favor con Dios! Y he aquí concebirás en tu seno, y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. El será grande, y será llamado Hijo del Altísimo, y el Señor
Dios le dará el trono de su padre David: Y reinará sobre la casa de Jacob eternamente; y de su Reino no habrá fin» (Lucas 1:30–33). Cuando el ángel la llamo por su propio nombre, «María», desde ese momento, ¿podría alguien hacerla creer que Dios era menos real, que estaba menos interesado en ella que un padre humano? Ella comprendió que Dios no es un gran creador interesado únicamente en el cumplimiento de las leyes inexorables; tampoco es una cosa vaga, como una envoltura de aire que cubre al mundo, como una substancia impersonal que impregna el espacio. María comprendió que Dios es un Dios personal, y que personalmente está interesado en los individuos a quien él ha creado. Ella, entonces y allí supo que Dios, llamándola «María», es un Dios que busca a los individuos y «los llama por nombre».
III-La tercera cosa que se menciona la designación MISIONAL DE MARÍA.
¡Ay! La adoración a María es una invención humana y su ímpetu está en el anhelo humano por la maternidad. Reconocemos que si hay un mensaje, por sobre todos los demás, que la fiesta de la Anunciación tiene para la generación presente, es la distinción preeminente y la inefable santidad de la maternidad. Reconocemos que si Dios, el Creador y Sustentador de este vasto universo, despojándose de las circunstancias externas de su majestad, mediante la concepción de una mujer entró en nuestra raza para salvarnos y voluntariamente fue «contado entre los malhechores», entonces la importancia y las consecuencias de la maternidad son incalculables, son divinas. Cómo la adoración a la virgen—como la «madre de Dios», la cual es ahora el principal objeto de la devoción católica romana—ha venido a ocupar tan completamente a los feligreses de esa antigua iglesia es una ilustración de la sutil e insidiosa penetración de la tentación y de lo profundo del error en que caen los hombres que se aventuran a dejarse guiar por su propia voluntad y no se cuidan de entregarse por completo a la dirección de la voluntad de Dios. El Catolicismo sostiene que hay dos fuentes de revelación, las Sagradas Escrituras y la voz de la Iglesia, la cual es un consenso de opinión unificada y confirmada por el vocero autorizado de la iglesia, el Papa reinante. Pero, sabemos que estas dos fuentes de revelación son la expresión de la misma mente, y que nunca pueden tener variación; y en lo concerniente al canon de la Escritura, está cerrado, concluido, y todos los cristianos declaran que la Biblia es la verdadera expresión de la voluntad de Dios; por lo tanto, cuando los hombres enseñan lo que no puede ser probado por la Sagrada Escritura, la inferencia natural es que tal enseñanza es errónea. La doctrina de la Biblia es fija e inalterable; por lo que es muy concebible que la opinión de la mayoría, aun de los cristianos vivientes, pueda estar tan equivocada y bajo la influencia de ideas humanas como para alejarse de la verdad. Que esto ha ocurrido en realidad en la tan difundida adoración a la bendita virgen es algo que se puede observar. Se puede observar que desde el segundo siglo se presenta a Eva convertida en un tipo de la virgen; que el pecado vino por quien no hizo caso de la palabra de Dios, y la bendición vino por quien sí hizo caso de ella, Descubrimos también los síntomas de la «mariolatría» en el texto de la narración de la caída. La Vulgata Latina, es la única versión autorizada y recibida por la Iglesia Católica Romana. En dicha versión la promesa de Dios, de que nuestro Redentor aplastaría bajo su pie a nuestro adversario el diablo, y nos libraría de la esclavitud del pecado, está traducida como si se refiriera a la bendita virgen. Aunque el verbo hebreo es masculino y los traductores de la Versión de los Setenta así tradujeron al idioma griego la promesa, sin embargo la deliberadamente alterada traducción ha recibido la sanción del papa, y en las ediciones que existen de las Biblias católicas, el versículo dice: «Pondré enemistad entre ti y la mujer y entre tu simiente y la simiente suya, ella herirá (aplastará) tu cabeza y tú herirás (estarás acechando) su talón»; lo que ellos declaran es una profecía de la exaltación de la virgen. Por un proceso muy quisquilloso, que es característico de los teólogos romanos, se definen tres clases de adoración: «dulía, hiperdulía, y latría». —Dulía es la adoración rendida a los santos y a los ángeles. —«Hiperdulía», una palabra acuñada por Tomás de Aquino, es ofrecida a la virgen. —Mientras que «latría», que significa adoración a Dios, servicio divino, está reservada para Dios mismo. Ahora, aunque las diferencias de estas tres fases de la adoración estén claras posiblemente para los teólogos eruditos, en la mente popular no hay tal discriminación. Y lo que es notable es que allí no hay ningún intento de advertir a la gente del peligro de cometer el pecado de idolatría. Esto no es parte de la confesión, a ningún penitente se le pregunta jamás sobre este punto, y a nadie jamás se le ha impuesto penitencia por ofrecer divinos honores a una criatura o a objetos creados. Es algo lamentable ver a los millones de seguidores de esa antigua iglesia, que sin ninguna restricción ni advertencia de sus directores espirituales como los atenienses de antaño están «completamente dados a la idolatría». La misma palabra mariolatría expresa lo que sucede en la práctica, pero esta es la costumbre católica, derivada de María y «latría», así la adoración rendida a Dios es también la adoración rendida a María. Así que el aspecto misional de María de convertirse en una madre humana para que Jesús se convirtiera y aprendiera a ser humano, la cambiaron para que ella pasara de humana a diosa. La verdad que lejos esté de mí ridiculizar a los miembros de una gran comunidad religiosa citando las monstruosas leyendas, increíbles visiones tenidas por la virgen María, aserciones extraordinarias atribuidas literalmente a veintenas de santos, las cuales abundan en la literatura católica romana, y ciertamente de las cuales está compuesta. Quizás ya se ha dicho lo suficiente—y no he dicho nada de las visiones de la virgen, del «ángelus», de los escapularios, de las iglesias, de los altares del mes de mayo, de las peregrinaciones, de las cofradías, de los inacabables atavíos de la mariolatría—para demostrar que el ritual de la Iglesia Católica Romana da el mismo honor y la misma adoración, y aún más a la virgen que el que se rinde al Salvador. Ciertamente en el sistema romano a María se le ha dado el lugar del Espíritu Santo, cuya bendita presencia ha sido completamente eclipsada por la exaltación humana de la madre de nuestro Señor. Seguramente el Espíritu Santo sabía que Satán extraviaría tanto a los hombres, que él mismo hizo que los santos hombres escribieran las Sagradas Escrituras de tal manera que apenas si mencionan a la virgen María. Solamente una vez se alude a María en los Hechos de los Apóstoles, y después nunca más se vuelve a encontrar su nombre en el Nuevo Testamento. Pablo nunca la menciona, parece que nunca la vio. El Señor no sólo se abstuvo de asignarle a ella cualquier participación en la obra de él, sino que cuando ella se aventuró a sugerirle que no había vino. En las bodas, la respuesta de él ciertamente tiene una pequeña parte de reprensión: « ¿Qué tengo yo contigo, mujer? Mi hora no es venida». Y más tarde en su ministerio, cuando las multitudes se apeñuscaban para escucharlo y verlo, sabiendo que su madre y sus hermanos estaban ansiosos de llegar a él, él evidentemente no los atendió, sino que declaró que aquellos que escuchan la palabra de Dios eran para él como sus parientes más cercanos. Los sacerdotes católicos romanos y sus adherentes dicen que no rinden adoración divina a María, sin embargo le atribuyen omnipresencia y omnisciencia, porque esperan que oiga y atienda los millares de peticiones que se elevan hacia ella de todas partes al mismo tiempo, cuando no tenemos evidencia ni siquiera una sugestión de que ella, o los santos puedan escuchar cualquier voz de nosotros. Aunque debemos protestar con todo nuestro poder contra esta adoración anticristiana de María, no es necesario rebajarla de ninguna manera del elevado y santo lugar que ella siempre debe tener en el afecto y en el respeto de los creyentes de todos los siglos. María siempre será para nosotros la más dulce entre las mujeres, la más santa entre las madres el tipo más perfecto de la maternidad y de la feminidad, y un ejemplo de fe humilde y obediente, y de dulce humildad y gracia. Es verdad María fue altamente favorecida, pero ese favor también comprendió gran aflicción y sufrimiento, porque una espada atravesaría su corazón. Sin embargo, Dios no llama al sufrimiento y a la responsabilidad sin otorgar bendiciones compensadoras. Ella era la más humilde entre las mujeres, y por razón de su alto destino llegó a ser la más grande entre todas ellas. «Todas las generaciones», dijo ella en su canto «me llamarán bienaventurada». Ahora el Catolicismo ha cambiado esto para hacer aparecer como que Dios, en aquel momento y en aquel lugar la deificó sobre todas las mujeres; cuando más bien esto fue una sencilla declaración de que entre las mujeres ninguna había sido considerada digna de tener un honor tan elevado. Débora dijo con respecto a Jael: «Sobre las mujeres bendita sea en la tienda» (Jueces 5:24). María es bendita entre todas ellas, escogida y altamente favorecida; pero no elevada por sobre ellas como un objeto de adoración. Su bienaventuranza consistió en que se le permitiera concebir en su cuerpo al Dios hecho carne, y por causa de él, y en la santificación que vino a ella por medio de este favor, poner delante de nosotros en su propia persona y en su carácter el primero, el más elevado y dulce ejemplo de feminidad y maternidad: un tipo de santidad que ha honrado a todas las mujeres en todos los tiempos.
Si la iglesia Católica da tanta importancia a María y le da también un lugar exaltado, los protestantes que le dan un lugar demasiado bajo, la han descuidado. Los protestantes han tenido temor de elogiar y estimar a María en todo lo que ella vale, por temor de ser acusados de inclinarse demasiado en simpatía con los católicos. De aquí que ha resultado que la más noble de todas las madres es todavía la más mal entendida de todas las madres y de todas las mujeres. Por una parte, ella es objeto de todo descuido, y por la otra es objeto de una adoración inmerecida que honra su memoria en frías estatuas. En estos tiempos cuando incontables millones adoran a María como si fuese Dios, que los protestantes se opongan a la mariolatría y prediquen de manera enérgica, como nunca antes, la realidad evangélica de que el Hijo que María concibió es el verdadero Hijo de Dios, el único Salvador del género humano.